Respaldo europeo a los derechos de los matrimonios homosexuales

Respaldo europeo a los derechos de los matrimonios homosexuales

Respaldo europeo a los derechos de los matrimonios homosexuales

La justicia comunitaria respalda el libre movimiento de los matrimonios gay en toda la Unión Europea en las mismas condiciones que las parejas heterosexuales.

Según esta sentencia, el concepto "cónyuge" se aplica a los matrimonios homosexuales en lo relativo al derecho a residencia en un país de la Unión Europea (UE) l. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó este martes que "cónyuge" se refiere no sólo a los matrimonios de un hombre y una mujer, sino también a los del mismo sexo, al menos en cuanto a derechos de residencia en todos los países del bloque.

La historia de amor de película de Adrian Coman (Târgoviste, Rumanía) y Clai Hamilton (San Antonio, Estados Unidos) se convirtió en la lucha por el reconocimiento del matrimonio homosexual en Europa en 2013, tras denegarle las autoridades rumanas a Clai el permiso de residencia que le corresponde como cónyuge de un ciudadano europeo.

En 2012 quisieron mudarse a la Rumania natal de Coman y ahí empezaron los problemas. Los magistrados han concluido que tienen intactos sus derechos de residencia incluso en aquellos países donde no se reconoce oficialmente el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. Rumania no reconoce aún el matrimonio homosexual y sus autoridades se negaron a dar un permiso de residencia a Claibourn, por lo que sólo podría haber residido en ese país durante tres meses antes de ser deportado.

El TJUE reconoce que las competencias de estado civil, en las que se incluyen la regulación de los matrimonios, son de carácter nacional y no de la UE.


Hay que tener en cuenta que hablamos de una remisión prejudicial, que permite que los tribunales de los Estados miembros, en el contexto de un litigio, interroguen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea acerca de la interpretación del Derecho de la Unión o sobre la validez de un acto de la Unión. Como Estados Unidos no permitía entonces los matrimonios homosexuales, se casaron en Bélgica en 2010 porque Coman trabajaba en la sede de Bruselas del Parlamento Europeo.

El concepto de cónyuge recogido en la directiva sobre libertad de circulación en la UE "es neutro desde el punto de vista del género, por lo que puede incluir al cónyuge del mismo sexo".

Además de Rumania, los gobiernos de Hungría, Letonia y Polonia enviaron abogados al proceso para defender las tesis del Estado rumano. Y aunque la sentencia precisa que los Estados miembros disponen de la libertad de institucionalizar o no el matrimonio entre personas del mismo sexo, señala que "la negativa de un Estado miembro a reconocer, únicamente a efectos de conceder un derecho de residencia derivado a un nacional de un tercer Estado, el matrimonio de éste con un ciudadano de la Unión del mismo sexo, contraído legalmente en otro Estado miembro, puede obstaculizar el ejercicio del derecho de ese ciudadano a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros".

El caso finalmente llegó al Tribunal Constitucional rumano, antes de ser remitido al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas en noviembre de 2016.

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