Ortega toma Masaya y reprime a la comunidad indígena de Monimbó

Ortega toma Masaya y reprime a la comunidad indígena de Monimbó

Ortega toma Masaya y reprime a la comunidad indígena de Monimbó

El Gobierno de Nicaragua tomó el control de la ciudad de Masaya tras un intenso bombardeo, de más de siete horas, realizado sobre la comunidad indígena de Monimbó, y que dejó al menos tres muertos. “Estamos cercados”, compartió otro integrante de la organización comunitaria.

La Comisión de Verificación y Seguridad solicitó al gobierno el ingreso a la zona.

Las campanas de las iglesias sonaron al tiempo que ráfagas de armas de todo calibre se escucharon por toda Masaya, afirmaron testigos que llamaron a emisoras de Managua.

"Por su parte, el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, escribió en su cuenta de Twitter: "¡Atacan Monimbó!

Más de mil hombres, fuertemente armados con ametralladoras, entraron disparando a mansalva a la ciudad de Masaya, de 100 mil habitantes, según indicaron pobladores.

La Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) confirmó los muertos durante el ataque: un policía, un menor de 15 años, y una mujer que estaba en la acera de su casa.

Masaya, y en especial Monimbó, fue clave en derrocar a la dictadura de Anastasio Somoza Debayle el 19 de julio de 1979, y Ortega atacó a este pueblo indígena "por temor a que le ocurriera lo mismo en la misma fecha", afirmó la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez.


La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua por "asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país".

El ataque contra la ciudad fue lanzado un día después de que el jefe de la llamada 'Operación Limpieza' en Masaya, Ramón Avellán, afirmó que cumplirían las órdenes de Ortega y su esposa "al coste que sea".

Por su lado, la ONU acusó a las autoridades de Nicaragua de graves violaciones a los Derechos Humanos, y se declaró muy preocupada por la desaparición de dos representantes del movimiento campesino; Medardo Mairena y Pedro Mena, detenidos el viernes pasado en el aeropuerto de Managua. Las protestas se iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

Exhorto. El representante del Vaticano en Nicaragua, Stanislaw Waldemar Sommertag, exhortó al presidente Daniel Ortega y a la oposición a pactar una tregua para frenar la violencia, ante los constantes enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y manifestantes en la sureña ciudad de Masaya. "El mundo está observando", señaló Francisco Palmieri, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental.

Esta última ofensiva del gobierno se produce después de tres meses de fuertes protestas en distintos puntos del país y las crecientes críticas internacionales sobre la actuación del gobierno de Ortega.

La propuesta presentada por el oficialismo fue aprobada por unanimidad, exigiendo al Gobierno "el cese inmediato de la violencia contra el pueblo".

Moncada también leyó una resolución que su gobierno pretendía que aprobaran en el marco de esta reunión, en la que aseguran que el gobierno de Ortega está abierto al diálogo y denuncian que grupos armados han atacado y asesinado a policías.

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