El candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro arrasó en las elecciones de Brasil

El candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro arrasó en las elecciones de Brasil

El candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro arrasó en las elecciones de Brasil

Hay muchos que opinan que la rabia hacia las élites en Brasil impulsaría a un candidato desconocido, o dejaría atrás la hegemonía del Partido de los Trabajadores y del Partido de la Democracia Social. Bolsonaro es conocido por su nostalgia por la última dictadura, sus insultos a las mujeres y a los gays y sus llamados a reprimir la delincuencia, dándole más garantías a las fuerzas de seguridad.

Pero debe lidiar con un historial de declaraciones racistas, misóginas y homófobas y con sus justificaciones de la tortura durante la dictadura militar (1964-1985), que le valieron un amplio rechazo de mujeres y de las minorías.

Por otro lado, Flavio Bolsonaro, hermano de Eduardo, consiguió hoy un escaño para el Senado por el estado de Río de Janeiro.

La votación se celebró en un clima de alta polarización entre la ultraderecha y la izquierda. Tras el anuncio de que finalmente disputaría la segunda vuelta, despejando el espectro de una victoria absoluta de Bolsonaro, el candidato, que hizo toda la campaña bajo el eslogan "Haddad es Lula", agradeció el "liderazgo" de su mentor.

El candidato que más se ha beneficiado del descontento social es Bolsonaro, un miembro del ejército y el legislador con 27 años en el Congreso que ha cosechado su presencia como un "salvador de la patria" frente a los políticos "corruptos" que ocurrió a la Mayor economía del continente a una debacle.

A las elecciones acudió con un programa ultraconservador en asuntos sociales y liberal en temas económicos.


Uno de los factores decisivos para que Bolsonaro pasara de favorito en las encuestas al gran vencedor de la primera vuelta fue la caída del político más popular del país, Luiz Inácio Lula da Silva, quien vio rechazada su candidatura, tras ser condenado por casos de corrupción.

El "reemplazo" de Lula, Haddad, se estancó en las encuestas.

Sin embargo, en el búnker del Partido de los Trabajadores, que lleva a Fernando Haddad como candidato, la esperanza no desaparece y apuntan a convencer a los electores de los candidatos que se quedaron afuera de esa instancia. "Creo en un cambio, por fuera de los extremos", opinó Danielle Palomo, 29 años, economista, a la salida de un centro de votación en Copacabana, en la zona sur de Rio. "Tengo miedo de por quien voté, pero para sacar del poder a esas personas y ese grupo que destruyeron Brasil, voté por la otra opción". El candidato afirma que el país "tiene principios muy sólidos que han sido atacados, sobre todo por Bolsonaro" y que este "no tiene compromiso con la democracia, la paz y la verdad". "Es un tipo honesto", agregó Freire, un funcionario público de 43 años.

El tercero en la liza es el centroizquierdista Ciro Gomes, con 12 por ciento de los votos, según los datos oficiales parciales.

En las últimas semanas, afianzado en los sondeos, fue ganando aceptación de mercado y grupos empresarios como un candidato que podría ser más amigable que el PT.

También el gobernador de Minas Gerais, Fernando Pimental, un importante líder del PT, fue derrotado en su intento de ser reelegido como mandatario del segundo estado más poblado de Brasil.

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