Un 'chaleco amarillo' pierde una mano en París

Un 'chaleco amarillo' pierde una mano en París

Un 'chaleco amarillo' pierde una mano en París

La disputa diplomática empezó cuando Di Maio se reunió con miembros del movimiento antigubernamental el martes 5 de febrero.

"Durante varios meses, Francia ha sido blanco de ataques reiterados e infundados y de indignantes declaraciones".

"La última injerencia es una provocación inaceptable, viola el respeto debido a la elección democrática y al pueblo, el respeto que deben elegir recíprocamente los Gobiernos elegidos democrática y libremente", continúa el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores francés.

Con el trasfondo de las próximas elecciones en el Parlamento Europeo, la tensión entre Italia y Francia se agudizó ayer después de que París llamara a consultas a su embajador en Roma tras una serie de "ataques sin precedentes" por parte de dirigentes de ese país contra el presidente francés Emmanuel Macron.

En Francia, la respuesta de su Gobierno, sin precedentes desde el final de la II Guerra Mundial, recibió reacciones encontradas: para Yannick Jadot, cabeza de lista del ecologista EELV para las europeas, Macron hizo bien al "poner el punto sobre las íes", y para el soberanista Nicolas Dupont-Aignan fue una "decisión loca".

El texto de la nota apunta que "una cosa es discrepar sobre algo, pero otra es instrumentalizar las relaciones con objetivos electorales".


El miércoles, el Ministerio de Exteriores francés calificó la visita de Di Maio de una "nueva provocación" que "no es aceptable entre países vecinos y socios en el corazón de la UE".

Cuando Francia criticó a Italia por no permitir amarrar en sus puertos a los barcos que transportan migrantes en el Mediterráneo, Italia respondió acusando a Francia de rechazar aceptar a migrantes.

Los "chalecos amarillos" comenzaron a manifestarse por primera vez en noviembre, por aumentos de los impuestos sobre el combustible.

Un participante en la decimotercera marcha de los "chalecos amarillos" perdió una mano por el estallido de una granada de las usadas por la policía francesa para dispersar las manifestaciones, durante la jornada de protestas de este sábado en París.

Los líderes, Luigi di Maio (M5E) y Matteo Salvini, viceprimeros ministros y respectivamente ministro del Trabajo y Desarrollo Económico y del Interior (ambos verdaderos "comandantes" del gobierno encabezado por Giuseppe Conte), se esfuerzan por desmentir esa posibilidad.

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